A MIS ALUMNOS Y ALUMNAS:

jueves, 21 de mayo de 2009

Siempre me ha gustado escribir cartas a las personas que quiero; a mis padres. A mis hermanos, a mis hijas y amigos……. quizá porque mientras escribo vienen a mi mente recuerdos e imágenes que frente a frente no podría decirles.
Quizás por eso, también, elegí una carta para dirigirme a ustedes, mis alumnos y alumnas, porque durante este tiempo que hemos tenido la fortuna de convivir, han pasado a formar parte importante de mi vida y me resultaría casi imposible agradecerle a cada uno lo que ha hecho por mí.
A quienes me obsequiaron una sonrisa los días nublados por la tristeza, a quienes con sus canciones y bromas contuvieron mis lágrimas tantas veces, a quien con un “buon giorno, principessa” y sus pláticas sobre extraterrestres y biología logró que el tiempo fuera más deprisa.
Gracias por su actitud que me ayudó a poner los pies sobre la tierra y a dar el máximo de mí en cada clase y en cada actividad no sólo como maestra, sino como madre, hija, amiga y hermana.
Gracias por sus palabras de aliento, por sus cartas, por sus correos y llamadas que tantas veces me ayudaron a salir adelante; a los que vieron en mí a alguien en quien confiar, a quien pasó por alto el frío y me prestó su chamarra para que yo dejara de temblar, a quienes tantas veces me trajeron o compartieron su comida conmigo, a quien por error o adopción me llamó mamá… créanme que me sentiría muy orgullosa de serlo, gracias a todos por sus innumerables ,muestras de afecto; les aseguro que no existe mejor alimento para el espíritu que obtener cariño de aquellos a quienes quieres.
Y no puedo dejar de agradecer a quien dejó el camino antes que nosotros, pero que gracias a él hoy podemos ser fuertes y enfrentar la vida con amor porque él nos enseño a sonreír en los momentos más difíciles, gracias, Jaime, por tu ejemplo de fortaleza y alegría sé que desde el cielo tu cuidarás de cada uno de tus compañeros.
Sólo espero que lo poco que pude enseñarles les sea útil en la vida y los ayude a seguir adelante derribando obstáculos y barreras para alcanzar sus sueños, porque sé que todos ustedes llegarán muy lejos, y espero que cuando el triunfo y la felicidad inunden sus vidas me recuerden y me tengan en un lugar muy especial en su corazón.
Felicidades por una etapa más de logros; por los frutos que ahora cosechan. Por las semillas nuevas que habrán de sembrar de ahora en adelante, en un mundo de por sí difícil.
Nada me gustaría más que verlos convertidos en hombres y mujeres de éxito; pero, sobre todo, en hombres y mujeres de bien, aunque olviden mi rostro, aunque olviden mi nombre, jamás olviden lo que les dije. Pueden estar seguros que mi actitud siempre buscó hacerles sentir lo que con mis palabras no pude expresar.
Recuerden las sabias palabras de la madre Teresa de Calcuta
La vida tiene obstáculos……… véncelos
La vida tiene metas………… lógralas
La vida tiene retos…… cúmplelos
En fin, porque la vida también tiene penas……. Supéralas.

Gracias por todo lo que me enseñaron y que Dios jamás abandone sus corazones.

Los quiere:

Selene Salas Sánchez

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